Estrategias para manejar Crisis de Desregulación

Estrategias para abordar una crisis de desregulación

¿Qué es la regulación emocional?

La regulación emocional es un concepto que tiene múltiples definiciones y aún no se llegado a un consenso, a pesar de esto, reuniendo las distintas aristas y aspectos que involucra; podríamos decir que la regulación emocional es “La capacidad para manejar las emociones de forma apropiada”. Para poder realizar esto de manera adaptativa, es decir que no tenga un efecto negativo ni a corto ni a largo plazo para mi ni para mi entorno, es necesario contar con ciertas herramientas para:

  • Identificar las distintas emociones, tanto las agradables como las desagradables.
  • Comprender cómo las emociones afectan e interfieren nuestro pensamiento y nuestra conducta.
  • Incorporar estrategias de regulación emocional que nos permitan modular las emociones.

La regulación emocional es fundamental para adaptarse a los distintos contextos en donde nos desenvolvemos, alcanzar metas y objetivos, además de promover el bienestar socioemocional individual y social. Las emociones son parte de nuestra vida desde nuestro nacimiento, cada emoción tiene una función y además nos entregan información relevante respecto de nuestro entorno. La regulación emocional influye en cómo las personas evalúan lo que les acontece, sus reacciones ante las demandas cotidianas del entorno, en cómo y cuánto aprendemos, en cómo nos relacionamos y otros aspectos centrales de la vida del ser humano. Por lo mismo, aprender a modular las emociones es un aspecto fundamental dentro del desarrollo. 

Durante los seis a siete primeros años de vida, el niño o niña requiere de un adulto para regular sus emociones, hasta que pueda ir incorporando estas estrategias y comenzar a regularse de forma más autónoma. 

¿Qué es la desregulación emocional?

Cuando hablamos de desregulación emocional, también contamos con múltiples definiciones, sin embargo, todas coinciden en que la desregulación emocional es: “Una falta de control o un control deficiente sobre las emociones, lo que genera respuestas exageradas o fuera de lo que se espera socialmente”. Las desregulaciones emocionales son parte normativa del desarrollo, sin embargo, cuando estas se dan de manera frecuente, cuando duran mucho tiempo y al niño o niña le toma un tiempo prolongado volver a la calma, cuando estas crisis incluyen conductas de riesgo y/o generan la imposibilidad de seguir una rutina normal; es necesario consultar con un especialista de la salud mental.

¿Cómo enfrentar una desregulación emocional?

Primero abordaremos algunos aspectos generales para enfrentar una crisis de desregulación emocional:

  1. Mantén la calma. El adulto que ayuda a un niño/a a enfrentar una crisis de desregulación debe estar en un estado de calma para poder aportar positivamente a la situación. Sólo un  adulto debe hacerse cargo del niño/a, cuando interviene más de una persona, por lo general genera más desregulación. 
  2. Respeta el espacio personal. Si el niño/a reacciona positivamente al contacto físico durante estos momentos, puede ser utilizado como una estrategia. Si rechaza el contacto físico da espacio y respeta su límite corporal. Evita encerrar, acorralar y/o utilizar la restricción física, a menos que el niño/a esté teniendo una conducta de riesgo.
  3. Utiliza un tono de voz bajo y calmo, utiliza frases cortas y precisas. Evita alzar la voz, dar discursos o sermones.
  4. Busca un lugar de menor exposición si es que están en un lugar público. Si están en un lugar conocido para el niño/a invitalo a un lugar donde se sienta seguro/a.
  5. Ponte a la altura del niño/a, sin forzar el contacto visual, ya que puede resultar amenazante.
  6. Evita anticipar consecuencias de su conducta, como decir: “tendrás un castigo por esto, no podrás ver televisión porque estás así, estás castigado”. 
  7. Evita realizar comparaciones con otros niños/as, hermanos/as y/o personas.

Abordar la Crisis en sí:

  1. Validar
  2. Parar la conducta de riesgo: STOP/PARA
  3. Mostrar la conducta de riesgo como un problema y sus consecuencias; ofrece alternativas. 

  1. VALIDAR

Empatiza con la emoción que está sintiendo el niño/a. Verbaliza concretamente que entiendes cómo se siente y si el niño/a no tiene consciencia de lo que está sintiendo, funciona como espejo y pon en palabras lo que él/ella no puede verbalizar. Por ejemplo: “Creo que estás muy enojado y frustrado porque esperaste todo el día para llegar a jugar con tu pelota pero no pudiste hacerlo”. “Entiendo que estés muy enojado y triste, creo que yo también estaría igual”. La validación comunica que los sentimientos, pensamientos y acciones de la otra persona tienen sentido y hace sentir al otro que está siendo entendido. No subestimamos ni señalamos que están exagerando. No significa que estás de acuerdo con lo que la persona está haciendo y/o diciendo, validar significa que entiendes de dónde viene la emoción, que tiene un sentido y una razón de ser.

Podemos validar los hechos de una situación, sentimientos, emociones, creencias y opiniones. Esto no significa validar la conducta que está generando problemas. Por ejemplo: Entiendo que estés enojado y frustrado, valido tu emoción, pero podemos descargar la rabia de otra manera, no rompiendo tus juguetes o tirando cosas”. Las emociones y las experiencias siempre son VÁLIDAS, no así la conducta.

La validación mejora las relaciones con los otros, puede bajar o detener la escalada emocional. La validación muestra: que estamos escuchando, entendemos lo que está sucediendo, no emitimos juicios, nos preocupamos por la relación y que podemos tener diferencias de opinión sin entrar en conflicto. 

  1. STOP/PARA

El objetivo de este punto es sobrevivir a la crisis sin empeorar la situación, aplicando diversas estrategias que se trabajan con anticipación. Los niños/as deben manejar y conocer estrategias de regulación de antemano de manera que tengan cierta práctica sobre el uso de las estrategias y no sea vivido como algo amenazante durante la crisis.

Luego de validar la emoción, bloquea la conducta de riesgo. Por ejemplo: “Entiendo que estés enojado y frustrado, porque no te funcionó el experimento, pero si sigues tirando fuerte los materiales no los podrás ocupar después y te puedes hacer daño, ¿te parece que botemos tu rabia saliendo a caminar? Se valida la emoción, se empatiza con la situación, se indican las consecuencias de la conducta inadecuada y/o riesgosa y se ofrece una alternativa adaptativa. También se ofrece cambiar el foco a través de las distintas estrategias de “Mente Sabía” que se detallan a continuación. Por ejemplo: “Veo que estás muy enojado y frustrado porque no te funcionó el experimento, pero si sigues tirando los materiales no lo podrás ocupar después y te puedes hacer daño ¿te parece que hagamos otra cosa entretenida mientras te calmas? Podemos hacer un puzzle, un sudoku o una sopa de letras. 

Para esto primero, se trabaja con los niños/as con el “Termómetro Emocional” el cual nos muestra con qué intensidad estamos viviendo la emoción.

VERDEIntensidad de la emoción acorde a la situación y contexto
AMARILLOAumento de la intensidad de la emoción que puede ser manejable y que puede disminuir aplicando estrategias
ROJOEmoción al nivel más alto de intensidad, ya se está ante una crisis de desregulación

Los niños/as deben identificar en qué nivel de intensidad están sus emociones y aplicar las estrategias sugeridas para cada color. Si el niño/a de forma autónoma no logra posicionarse en una de las escalas del termómetro, el adulto puede verbalizar esto y ofrecer alternativas.

AMARILLOSTOP: S (stop) T (toma distancia) O (observa) P (Procede con Mente Sabia)
El stop debe ser dado por el adulto o el niño/a puede mencionarlo para indicar que sus emociones están subiendo de intensidad. Al aplicar el STOP hacemos un alto en lo que está ocurriendo y aplicamos alguna estrategia de Mente Sabia. El objetivo de las actividades de mente sabia es cambiar el foco y no llegar a una crisis de desregulación.
Mente Sabia: ver un video que cause risa, buscar imágenes que provocan ternura o risa, realizar una sopa de letras, buscar las diferencias, resolver un laberinto, escuchar una canción alegre, decir el abecedario al revés, contar de 10 al 1, jugar al ojo de lince, sudoku, dibujar, pintar, etc.
Se puede tener un banco de actividades impreso para estos momentos. Ejemplos de actividades: Mente Sabia
ROJOYa estamos ante una crisis de desregulación por lo que aplicamos alguna estrategia TIPP:
T: Temperatura. Aplicar algo frío como un hielo o una botella helada en la frente, con la cabeza hacía abajo. Aplicar el hielo por 20 minutos, con intervalos de descanso de un minuto.
I: Intensidad en la actividad física. Saltar hasta quedar muy cansado/a, correr varias veces rápido, hacer jumping jacks, etc.
P: Relajación muscular progresiva. Inhala contando hasta cinco, retener el aire por cinco segundos mientras se contraen todos los músculos del cuerpo lo más fuerte posible, exhalar el aire y soltar los músculos. Repetir al menos tres veces.
P: Respiración pausada. Aplica cualquier ejercicio de respiración consciente.

El trabajar este método y estrategia de regulación de una manera preventiva, permite a los niños y niñas enfrentar las desregulaciones con otras herramientas e ir favoreciendo su desarrollo socioemocional. Realiza un termómetro con tu hijo/a y enséñale las distintas estrategias. Seleccionen juntos/as cuál crees que funcionará mejor según sus características y materiales disponibles. 

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